Suba mi oración delante de ti como el incienso, el don de mis manos como la ofrenda de la tarde.
Salmo 141:2
En el templo de Jerusalén el incienso ardía sobre el altar de oro cada mañana y cada tarde. Su humo subía continuamente delante de Dios. El salmista vio en él su propia oración, y en el libro de Apocalipsis las oraciones del pueblo de Dios se presentan ante el trono en copas de oro llenas de incienso.
Esa es la imagen detrás de Incienso de Adoración: oración y adoración que suben desde Granada hasta Dios, no una vez, sino una y otra vez, hasta que se conviertan en el ritmo de una ciudad.
La oración va primero
En JUCUM creemos que todo lo que hacemos empieza con Dios. Antes de salir a las plazas, antes de que empiece una escuela, antes de sentarnos con un amigo musulmán, oramos. Le preguntamos a Dios qué hay en Su corazón y escuchamos.
Granada ha conocido siglos de conflicto entre religiones. Creemos que lo más poderoso que podemos hacer por esta ciudad es bendecirla delante de Dios: a sus familias, sus estudiantes, sus iglesias, sus líderes y nuestros vecinos musulmanes.
Un movimiento, no una reunión
Nuestra esperanza es más grande que una reunión de oración en nuestra base. Queremos ver un movimiento de oración en Granada, sostenido por iglesias de toda la ciudad, que continúe mucho después de que cualquiera de nosotros se haya ido. Incienso de Adoración es nuestro primer paso: tiempos regulares de adoración e intercesión a los que cualquiera puede unirse.
Únete
Si vives en Granada, ven a orar con nosotros. Si vives lejos, puedes orar por Granada desde donde estés: suscríbete a nuestra carta mensual y te enviaremos motivos de oración desde la ciudad.
